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Química, agua y comida

El jueves pasado, 15 de septiembre, concluyó el sexto congreso de química EuCheMS, que había comenzado el domingo 11. He disfrutado muchísimo, a pesar de la falta de vino en las comidas e incluso a pesar de la falta de comida en las comidas (desde aquí, agradezco su labor a las empresas del cáterin con el bonito gesto de no mencionar sus nombres). Pero eso no es lo que ha suscitado el título de esa entrada.

¡Y conseguí que Jean Marie Lehm me firmara un autógrafo! También conseguí saber qué cosas había hecho Jean Marie Lehm.

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Primera plenary lecture: Richard Schrock sobre su catalizador «mágico» para reacciones de metátesis de alquenos.

Richard Schrock (Premio Nobel de Química, 2005) es todo un genio de la química orgánica y de los complejos usados en ella como catalizadores; no cabe duda de eso. Pero su ponencia en el mismísimo día de la inauguración no tuvo un enfoque acertado. No fue adecuado frente a miles de personas que tenemos un conocimiento sobre química de complejos similar al conocimiento que tiene Ana Botella sobre… bueno, similar al conocimiento que tiene Ana Botella.

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Una dieta ambientalmente sostenible

En los años 80, Keys y colaboradores calificaron como mediterránea una dieta basada en los productos de origen vegetal, como los cereales, los tubérculos y las frutas frescas. Esta dieta no abusa de carnes, de lácteos ni de huevos, y, en general, no consiste en comidas copiosas.

Plato típico árabe-mediterráneo en un bar marroquí, basado en humus y yogur. Fotografía de Alpha.

La (al menos en su momento) lúcida aportación de Keys et al. pertenece más al terreno ideal que al descriptivo, pero tiene todo mi reconocimiento y agrado aun a día de hoy. Pongamos que partimos de una dieta típica de Estados Unidos, más concretamente del interior del país, abundante en carne roja, en carne blanca, en huevos, en productos lácteos. Esta dieta implica una dosis de proteínas y de vitamina B12 muy superior a la que necesitamos, y… ¿para qué? ¿Para gastar recursos innecesarios y para descomponer esas proteínas hasta compuestos nitrogenados más simples, mediante una serie de reacciones metabólicas que bien nos podríamos ahorrar? Y, además, es una dieta rica en grasas animales, pobre en proteínas vegetales y susceptible de hacer aumentar el colesterol.

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